El caso más reciente que tenemos para estimar el valor real de las redes sociales es el de la compra de Friendster. Se especulaba que su comprador (el sistema de pagos online MOL, una compañía de Malasia) había pagado 100 millones de dólares por la red social de diciembre pasado.

Es habitual que la prensa económica se ocupe de la última implosión de las redes sociales, y que los redactores se llenen la boca con alabanzas sobre los precios que cotizan en el mercado Facebook, Tuenti, Orkut y sus similares. El punto es: ¿Cuánto vale realmente una red social