Para el gurú económico y Premio Nobel, Paul Krugman, la economía norteamericana, cuya debacle ha creado una ola expansiva que ha sumido al planeta desde hace tres años en una crisis sin parangones, ha vuelto en un salto involutivo a las condiciones que imperaban en 1938, justo antes de la Segunda Guerra Mundial. Inmovilidad financiera y desempleo campante, amén de un enorme déficit público: el escenario que enfrentó Roosevelt es el mismo al que se enfrenta Obama. El problema, según Krugman , es que a diferencia de las medidas épicas que se aplicaron entonces, las tomadas por el gabinete del actual presidente norteamericano, Barack Obama han resulta breves, tibias e insuficientes

Los dedos han señalado como responsables de la Crisis que aún nos sofoca a los responsables de una especulación financiera sin reglas o bien con reglas que abandonaron a su suerte a los inversores y beneficiaron a los CEO de grandes consultoras, calificadoras, financieras y bancos. De hecho, buena parte de los millones de dólares que se aplicaron como rescate financiero en los Estados Unidos sirvieron para pagar las jugosas indemnizaciones de los ejecutivos cuya ineptitud, ambición y falta de escrúpulos provocó la mayor debacle mundial de la historia