Hace un año, con las sirenas a tope ante la intervención de Caja Castilla-La Mancha , el Banco de España y las autoridades económicos, sumándose a la marea internacional que hablaba de un mayor control sobre las operaciones especulativas, especularon sobre una reordenación del sistema financiero : fusiones bancarias, nuevas reglas de inversión y, sobre todo, nuevas normas para proteger a clientes e inversores eran algunas de las medidas que (se decía) estaban por ser implementadas.

En su conjunto, loS españoles (incluyendo empresas) deben a los bancos más de lo que tienen ahorrado en depósitos. La media de los créditos rebasa en un 38% a la de los depósitos: 1,099 billones de euros en deudas, frente 1,779 billones de adeudos.